ANTICIPANDO EL FUTURO
09-07-2010
Autor: Pedro Rubio (Editor Realty News)
Es evidente que el mundo cambia sin cesar y las evoluciones tecnológicas e industriales han incrementado una aceleración sorprendente, y hoy existen productos que, pocos meses después de haber llegado al consumidor, son ya obsoletos; nadie niega que los negocios mas prósperos del día de mañana serán aquellos que sepan sacar provecho a un entorno cambiante, y en estos momentos, inestables.
¿Tienen las empresas una percepción clara de dicho futuro? ¿Preparan a sus directivos para que puedan hacer frente a los restos que se les presentan? La realidad es que las empresas solo pueden alcanzar sus objetivos si disponen de los directivos adecuados, en el lugar adecuado y en el momento adecuado.
Hemos buscado datos comparativos que nos permitieran determinar cuales son las esperanzas y los temores de estos directivos que se encuentran inmersos de innumerables problemas en la gestión. Algunos datos analizados nos demuestran claramente, no sin cierta inquietud que las grandes empresas españolas se preocupan relativamente poco de desarrollar el talento de sus directivos cara al futuro.

Hoy hemos leído en artículos editoriales que señalan para nuestro sector inmobiliario, que los expertos inmobiliarios dejan paso a los profesionales procedentes del sector financiero, para gestionar sus empresas. Aquí la función entre estos directivos y los responsables de los recursos humanos puede ser decisiva para corregir tal deficiencia.
Como observador permanente del mundo empresarial, con los mercados mundializados, fusiones y adquisiciones, integraciones económicas, apalancamientos tecnológicos, y un sinfín de otros factores, advertimos que empiezan a cambiar la forma de las organizaciones de empresa así como el perfil de sus líderes directivos. Y como otros tantos observadores, nos hemos preguntado cómo todo esto afectara a las empresas en un fututo inmediato.
La función de los Recursos Humanos debe desempeñar un papel crucial en la contratación estratégica y el desarrollo de ejecutivos excepcionalmente preparados. Una buena gestión del talento directivo es tan importante para el éxito de las empresas y su supervivencia, que la contratación de nuevos directivos debe ser considerada con tanta seriedad como las amenazas y oportunidades en las fusiones y adquisiciones de empresas.

El directivo de mañana debe saber anticipar el futuro de su empresa así como el escenario donde deberá moverse en el concierto mundial de los negocios. Marcar un camino claro será uno de los mayores retos del dirigente de empresas, tan dispersas geográficamente debido a la globalización.
Es cierto que muchos directivos, a los cuales no se les ha parado el reloj, desempeñan un papel fundamental en la preparación de sus empresas para el futuro, pero ¿como deben actuar estos para preparar a las generaciones que les relevaran dentro de unos años?
Ante todo, debemos enfatizar la primacía del hombre como activo de una empresa. La fuerza de los líderes de cualquier organización determinará el futuro de ésta.
Hombres y mujeres de talento existen en todas las empresas, pero no se puede sacar provecho de dicho talento si no se identifica. Hay una cualidad poco frecuente, mucho más fina, más rara que las habilidades de nuestros dirigentes: es la capacidad de reconocer el talento de sus empleados. He visto negocios que luchan por salir adelante y en el que los empleados tenían la respuesta a los problemas y nadie les pidió opinión.
Para atraer y conservar a estas personas, el dirigente debe identificarse plenamente con la esencia de su empresa.■